Ingeniero, papá, esposo, amante de la naturaleza, la pesca deportiva, los perros y apasionado por el desarrollo organizacional y de los individuos que las componen.
En los años de experiencia en el mundo de la empresa y siendo ingeniero de la industria del Oil & Gas, he tenido la suerte de vivir experiencias rodeado de diferentes personas y culturas.
Cada vez con más frecuencia me preguntaba; ¿que moviliza a las personas a hacer lo que hacen?, ¿con que recursos cuentan para hacerlo? ¿para que lo hacen? y de a poco empecé a comprender que el entorno, su historia, su estado emocional, hace a las personas. Que cada cultura tiene sus propias vivencias y expresiones, que somos un cumulo de creencias y filtros que nos impiden ver la realidad. Cada uno tiene su forma de VER y ENTENDER el mundo. Y eso, luego de tiempo, comprendí, no está ni bien, ni mal, ES.
Percibimos e interpretamos. El lenguaje simbólico que usamos para comunicarnos, pide a gritos necesidad de claridad descriptiva que nos permita identificar clara y concretamente, QUE NOS IMPIDE SER LO QUE QUEREMOS SER?
Me di cuenta también, luego de mucho escuchar, que el que CREE, no SABE. El que SABE, no CREE, SABE. Y para no creer y suponer hay que preguntar.
Que nada nos impida preguntar sin juicios.